La trayectoria de Huawei en el mercado de los celulares ha estado marcada por una búsqueda constante de diferenciación, una estrategia que la marca china ha sabido jugar tanto en la gama media como en sus dispositivos más premium. Si miramos en retrospectiva, encontramos equipos que sentaron bases importantes, como el Huawei Mate 10 Lite, y si proyectamos hacia el futuro cercano, las filtraciones sobre la serie Mate 90 prometen sacudir nuevamente la industria con tecnologías de visualización inéditas. Esta evolución nos permite entender cómo el fabricante ha pasado de democratizar la fotografía móvil a liderar la vanguardia en tecnologías de pantalla.
El antecedente de la gama media: Mate 10 Lite
Hace unos años, acompañando a sus hermanos mayores —el Mate 10 y el Mate 10 Pro—, la compañía lanzó sin mucho ruido mediático el Huawei Mate 10 Lite. Fiel a su apellido, este dispositivo se presentó como una versión más recatada en potencia, pero con una propuesta audaz para su tiempo: fue el primero en integrar un sistema de cuatro cámaras, dos al frente y dos atrás. Aunque en el mercado asiático ya se le conocía como Huawei Maimang 6, su llegada a Europa y otros mercados occidentales bajo la familia Mate buscó captar a usuarios que querían prestaciones fotográficas sin pagar el precio de un tope de gama.
A nivel interno, las diferencias con los modelos Pro eran evidentes. Este equipo montaba un procesador Kirin 659 de ocho núcleos a 2,36 GHz y una GPU Mali T830 MP2, acompañado de 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento, cifras que para la época garantizaban un rendimiento solvente. Sin embargo, llegaba con Android 7.0 Nougat y la capa EMUI 5.1, quedándose un paso atrás del Android 8.0 Oreo que ya ostentaban sus hermanos mayores. Su batería de 3.340 mAh y la pantalla de 5,9 pulgadas FullHD+ completaban una ficha técnica que buscaba equilibrar costo y beneficio, con un precio que rondaba los 259 euros y disponibilidad en colores oro, azul y negro.
Una apuesta centrada en la fotografía selfie
Donde el Mate 10 Lite realmente intentó “sacar pecho” fue en el apartado fotográfico, específicamente pensando en los amantes de las selfies. Huawei entendió temprano que la gama media necesitaba un gancho fuerte, y por eso dotó al equipo de un sensor frontal principal de 13 MP acompañado de uno de 2 MP. Este segundo lente tenía una función meramente de apoyo para captar profundidad, permitiendo el famoso efecto bokeh o modo retrato, que comenzaba a ponerse muy de moda por aquellos días.
A pesar de esta innovación, el equipo carecía de flash LED frontal, un detalle que hubiese sido la cereza del pastel para fotos nocturnas, aunque el software intentaba compensarlo usando la iluminación de la pantalla. En la parte trasera, la fórmula se repetía con un sensor de 16 MP y otro de 2 MP, esta vez sí apoyados por un flash Dual LED. Era una propuesta agresiva para competir en un segmento donde cada fabricante luchaba por ganar terreno.
El salto tecnológico: Rumores sobre el Mate 90
Dando un salto hacia el panorama actual y futuro, la conversación en torno a Huawei ha cambiado drásticamente. En medio de los rumores sobre los lanzamientos de 2026, la atención se centra ahora en la serie Huawei Mate 90, que según filtraciones recientes, podría ser pionera en integrar una tecnología de pantalla revolucionaria. Fuentes confiables del sector, como el conocido filtrador DigitalChatStation, han soltado datos que apuntan a que un “top brand” está trabajando en paneles OLED de doble capa, y todas las pistas conducen al gigante chino.
Se especula que la serie Mate 90 será la primera línea de teléfonos en el mercado en ostentar esta tecnología de pantalla OLED de segunda generación combinada con el estándar BT.2020. Mientras otros fabricantes continúan puliendo sus paneles actuales, Huawei parece estar lista para dar un golpe sobre la mesa y ser la única marca en 2026 en utilizar estas pantallas de doble capa en sus creaciones de más alta gama. Este movimiento sugiere que la compañía no solo busca mejorar, sino redefinir la experiencia visual en dispositivos móviles.
Tecnología de pantalla nunca antes vista
La implementación de OLED de doble capa no es un tema menor; esta tecnología optimiza notablemente la visibilidad del contenido HDR y promete un consumo energético más eficiente, un dolor de cabeza constante en la telefonía moderna. Además, cuenta con propiedades antirreflejo y antiinterferencias que asegurarían un brillo pico superior incluso bajo la luz directa del sol.
Por otro lado, la incorporación del estándar BT.2020 es una apuesta clara hacia el futuro. Se trata de una gama de colores ultra amplia diseñada para video UHD y HDR, superando con creces a estándares tradicionales como el DCI-P3. Esto permitiría que el Mate 90 despliegue colores mucho más ricos, realistas y fieles a la realidad. Según los reportes, Huawei estaría utilizando tecnología de pantalla fabricada en China con componentes nativos, lo que marcaría un hito en la independencia tecnológica del fabricante. Aunque aún faltan detalles por confirmar sobre la durabilidad y otros aspectos técnicos, todo indica que la segunda mitad de este año traerá consigo un avance significativo en lo que nuestros ojos pueden percibir a través de un celular.


