Es habitual encasillar a Xiaomi en el mundo de los celulares, los gadgets para el hogar o, más recientemente, en el sector de los vehículos eléctricos. Sin embargo, la compañía china parece decidida a demostrar que su ambición técnica no tiene techo. Mientras en el mercado de consumo consolidan su posición con dispositivos de gama alta que retan a cualquier competidor, en sus laboratorios están cocinando la próxima gran revolución de la inteligencia artificial aplicada a la robótica. Esta dualidad queda patente al analizar su último lanzamiento móvil, el Xiaomi 14T Pro, y su reciente anuncio en el campo de la investigación: el modelo Xiaomi-Robotics-0.
Un gigante de bolsillo que no envidia a la gama ultra
Al tener el Xiaomi 14T Pro en la mano, uno se da cuenta rápidamente de que la etiqueta “T” ya no implica un recorte drástico de prestaciones, sino más bien una optimización inteligente. Es un celular que da la talla y planta cara a lo mejor que ha salido en este 2024. Aunque venir después de probar bestias como el Xiaomi 14 Ultra podría augurar una sensación de “bajada de nivel”, la realidad es muy distinta. Este equipo es un compañero de viaje superdotado del que difícilmente uno se quiere desprender tras probarlo.
La construcción es soberbia, se nota el cuidado en cada milímetro con un cuerpo de metal sólido que respira calidad. Eso sí, es un dispositivo contundente: sus bordes rectos y tamaño generoso pueden hacerse notar en la mano, pero la ubicación de los botones en el costado derecho y la certificación IP68 terminan de redondear una experiencia muy premium. El módulo de cámaras trasero, aunque sobresale unos cuatro milímetros, se integra bien en un diseño de cristal cepillado que, afortunadamente, no se convierte en un imán para las huellas.
A nivel de hardware, el 14T Pro no viene a jugar; viene a ganar. Monta un procesador MediaTek Dimensity 9300+ acompañado de 12 GB de RAM, lo que garantiza una fluidez absoluta. Todo esto se visualiza en un panel AMOLED de 6,67 pulgadas con resolución 1,5K que es una delicia. La calibración de color es precisa y el brillo, que alcanza picos de 4.000 nits, permite usarlo bajo el sol directo sin inconvenientes. Aunque el panel no es LTPO —oscila entre 60, 90, 120 y 144 Hz según la app—, la respuesta táctil es inmediata, ideal para quienes disfrutan de los videojuegos en el celular.
La autonomía tampoco se queda atrás con una batería de 5.000 mAh, respaldada por una carga rápida por cable de 120 W que es una salvajada, y carga inalámbrica de 50 W. En el apartado fotográfico, la configuración es versátil: una cámara principal de 50 MP con estabilización óptica, un teleobjetivo también de 50 MP con zoom 2,6x y un gran angular de 12 MP. En definitiva, es un equipo que cumple con creces y demuestra que tiene todo lo necesario para el usuario exigente.
Xiaomi-Robotics-0: El salto a la “inteligencia física”
Mientras el 14T Pro domina el presente tangible, Xiaomi ha puesto la mira en un horizonte mucho más complejo con la presentación de Xiaomi-Robotics-0. La compañía busca hacerse un hueco en la investigación robótica de alto nivel con este modelo de código abierto, diseñado para dotar a las máquinas de lo que ellos denominan “inteligencia física”.
Se trata de un modelo de visión-lenguaje-acción (VLA) con 4.700 millones de parámetros. A diferencia de los modelos de lenguaje tradicionales que solo procesan texto, este sistema busca cerrar el ciclo completo de la robótica: percepción, decisión y ejecución. Un robot necesita ver su entorno, entender una orden (incluso si es vaga), planificar cómo cumplirla y moverse con precisión para lograrlo. Según la empresa, este nuevo modelo ya está rompiendo récords tanto en simulaciones como en pruebas del mundo real.
La arquitectura detrás de este cerebro robótico es fascinante. Utiliza lo que se conoce como una “Mezcla de Transformadores” (MoT, por sus siglas en inglés), que divide el trabajo en dos componentes principales. Primero, un Modelo de Lenguaje Visual (VLM) que actúa como el cerebro; este interpreta instrucciones humanas complejas, como “por favor, dobla la toalla”, y entiende las relaciones espaciales a partir de lo que “ven” sus cámaras.
El segundo componente es el “Experto en Acción”. Basado en un Transformador de Difusión multicapa (DiT), este módulo no genera movimientos aislados, sino que crea “fragmentos de acción” o secuencias completas de movimiento, utilizando técnicas avanzadas para que el desplazamiento del robot sea fluido y preciso.
Uno de los mayores retos en la robótica actual es que, al enseñar a los modelos a moverse, a menudo pierden capacidad de razonamiento lógico. Xiaomi afirma haber solucionado esto entrenando al modelo simultáneamente con datos multimodales y datos de acción. El resultado teórico es un sistema capaz de razonar sobre el mundo que lo rodea sin perder la habilidad de interactuar físicamente con él. Con iniciativas así, queda claro que para el gigante asiático, fabricar excelentes celulares es solo el comienzo.

