Japón se enoja por la sorpresa del camaronero surcoreano por Donald Trump

En medio de una gran disputa territorial entre Seúl y Tokio, le sirvieron un menú de  mariscos capturados en las islas al Presidente de EE.UU. Donald Trump, en el banquete estatal de Corea del Sur, siendo algo muy desagradable para Japón. Además de que para Japón fue muy desagradable la invitación de Trump al evento.

Banquete  “antijaponés”

Tal banquete fue considerado como “antijaponés”, ya que ofrecieron camarón de cerca de Dokdo, que también es conocido en Japón como Takeshima. Este banquete también se le añadía lenguado a la parrilla y costillas de ternera, junto con una salsa hecha con salsa de soja de 360 años.

Otro de los invitados fue Lee Yong-soo, de 88 años, quien, antes y en medio de la segunda guerra mundial, había sido obligado a trabajar en burdeles militares japoneses.

Después de anunciar la lista de los invitados en el banquete, el cual tuvo lugar en la Casa Azul presidencial, y que nombraran a Lee, se muestran fotografías de Trump abrazándolo.

Mayor coordinación

Yoshihide Suga, el principal portavoz del Gobierno de Japón, expresó que están en un momento donde se requiere una mayor coordinación, por el problema actual con Corea del Norte, tomando en cuenta que Trump fue quien eligió a Japón y Corea del Sur como principales paradas de su gira asiática, preocupado por cualquier evitar realizar cualquier movimiento que afecten negativamente el cierre.

Un portavoz presidencial surcoreano dijo que invitar a Lee estuvo calculado para mandar un mensaje a Donald Trump, pidiéndole que tome en cuenta del asunto de la mujer de la comodidad y la histórica disputa que existe entre Japón y Corea del Sur.

Por medio de canales diplomáticos, Japón expresó en forma de protesta la presencia de Lee en el banquete, describiéndola como en contra del espíritu de un acuerdo establecido en el año 2015 acerca de las mujeres de solaz, las cuales fueron coaccionadas, antes y durante la segunda guerra mundial, a trabajar en burdeles japoneses.

Respecto a esto, se había acordado, por parte de Japón, un aporte de 1000 millones de yenes para ayudar al menos 40 víctimas sobrevivientes, que tienen edades comprendidas entre 80 y 9º años. Donde se había quedado que esta controversia ya estaba de una manera definitiva e irreversiblemente resuelta.

Relaciones entre Japón y Corea

Este acuerdo del 2015 se vio afectado recientemente, cuando en Corea del Sur y en el extranjero, construyeron estatuas que de una manera simbolizaban a estas mujeres, esto dio paso a que Moon Jae-in, presidente liberal surcoreano, ordenara una revisión de tal acuerdo, señalando que los deseos de Corea del Sur no se ven reflejados allí.

Un sitio en inglés que había publicado artículos del periódico conservador Sankei, llamado Japan Forward, dijo que era algo innegable los esfuerzos de Pyongyang al invitar a Trump para promover su propia versión de los hechos de las ex esclavas sexuales, trayendo en un futuro ramificaciones de la propiedad de Takeshima en las relaciones Japón-Corea.

Fuera de tanta controversia y menús antijaponés, los dos países abordaron la necesidad de mantener a gusto el amor que le tiene Trump a la carne de res. Quien junto con Shinzo Abe, primer ministro de Japón, comieron suculentas hamburguesas estadounidenses, el fin de semana pasado antes de jugar golf.

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