Alberto Acosta: Hay que prepararnos para el fin de la era petrolera
ENTREVISTA Publicada: 2010-07-28
Alberto
Acosta
¿Considera que aún es viable la iniciativa Yasuní?
Esta
iniciativa no tiene realmente un plazo determinado. Ni siquiera la crisis
económica internacional puede hacerla tambalear si existe la suficiente
claridad y voluntad política para llevarla adelante. Es más, luego que el mundo
presenció la catástrofe vivida en el Golfo de México por el hundimiento de una
plataforma petrolera de la British Petroleum, la opinión pública internacional
ha cobrado mucha más consciencia de la necesidad de impedir tanto destrozo.
Además la
destrucción que provocó la Texaco en Ecuador, solo en el campo ambiental, es
muchas veces superior a la del Golfo, al menos unas diez veces, sino más. No
hay duda, la catástrofe en el Golfo de México debe haber minado el discurso de
que ahora si hay tecnologías adecuadas, con las que se puede actuar
responsablemente con la naturaleza. A otro con ese cuento. No me trago de que
Drácula se ha vuelto vegetariano y que ahora si se le puede entregar el cuidado
del banco de sangre.
Las reservas probadas de petróleo en las compañías privadas son escasas y
según los analistas solo durarán tres años ¿Cómo se garantizaría que no se
exploten campos como el Yasuní ITT?
Con una
clara voluntad política y un sólido acuerdo nacional, respaldado con el
compromiso internacional de sostener financieramente esta iniciativa. No se
trata de una vulgar compensación económica. Esta iniciativa se sustenta en el
compromiso adquirido a partir del principio de la corresponsabilidad, que
convoca a los países más ricos, mayores responsables de la contaminación del
planeta, a asumir la tarea de reducir los impactos ambientales provocados por
ellos mismos. Incluso sin contribución internacional, la sociedad ecuatoriana
debería pronunciarse sobre el tema. Hay muchas cuestiones de fondo involucradas
en esta iniciativa, suya motivación fundamental es la defensa de la vida.
¿Cómo cuáles?
La Iniciativa
Yasuní-ITT abre la puerta, si hay coherencia, a la construcción de una economía
post-petrolera, post-extractivista. Sin embargo, esta iniciativa no puede
servir de pretexto para que el Gobierno del presidente (Rafael) Correa hinche
el pecho y diga que ya hacemos mucho por la Naturaleza y la vida de los pueblos
no contactados, mientras, simultáneamente, amplia la frontera petrolera en la
Amazonía y alienta la minería metálica a gran escala a cielo abierto. Esta
iniciativa demuestra resultados satisfactorios aún antes de cristalizarse.
Si se acaban las reservas petroleras actuales ¿Cuales serían nuestras
únicas fuentes de producción?
Producción
de qué… ¿de energía? Este país tiene una multiplicidad y una cantidad de
fuentes alternativas que supera a muchos países en el mundo. Tenemos geotermina
y no la utilizamos. No empleamos suficiente ni sustentablemente el enorme
potencial de hidroenergía. Las fuentes solar y eólica, incluso la mareomotriz
nos ofrecen enormes posibilidades, que no las hemos aprovechado. Esa es una
gran tarea, transformar la matriz energética reduciendo la dependencia del
petróleo y sus derivados.
Producción
de qué… ¿de ingresos financieros? Ecuador debe superar, en cualquier
caso, muchos retos pendientes. Incluso aberraciones que resultan intolerables.
¿A qué se refiere con aberraciones?
Ecuador
extrae petróleo, Ecuador exporta petróleo, pero Ecuador importa derivados del
petróleo porque no tiene la suficiente capacidad de refinación. Y esos costosos
derivados del petróleo, como el diesel, los quema para generar electricidad en
plantas térmicas contaminantes. Hay que mejorar y ampliar la capacidad de
refinación, como primer paso para ir cambiando estas situaciones aberrantes y
tan costosas.
Otro punto:
¿por qué no discutimos y encontramos respuestas a una serie de subsidios a los
combustibles, mucho de los cuales no están beneficiando a los sectores
populares, sino a los sectores más acomodados de la población? No se trata de
quitar los subsidios a lo bruto, es decir a lo neoliberal. No, de ninguna
manera. Hay que hacerlo con creatividad, de manera selectiva. Los subsidios
deben mantenerse para los grupos empobrecidos y marginados, no para los
acomodados. (Fuente: Buró de análisis)