Organizaciones de DD.HH. pierden fuerza e independencia
ENTREVISTA Publicada: 2010-07-26
Análisis del Buró de Información
Representantes de Derechos
Humanos consideran que este es el momento oportuno para expresen sus opiniones
respecto a la violación de esos derechos.
Una falta de
protagonismo en los últimos tres años; que activistas de distintos grupos estén
en el gobierno y que se intente controlar a las ONGs con decretos ejecutivos
pone a debatir a representantes de estos grupos sobre un posible debilitamiento
o falta de independencia. La Subsecretaría de DD.HH. asegura que no se quiere
controlar fondos, ni estabilidad de esos grupos.
Los resultados de los
informes sobre violaciones a los Derechos Humanos de la Comisión de la Verdad y
del relator de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que se conoció
hace 11 días, revelan que el Ecuador no ha sido ‘la isla de paz’ tal como se
calificaba al país desde afuera. Esto, porque según los representantes de
Derechos Humanos no se conoce a fondo sus problemas.
“El nivel de impunidad por
todo tipo de muertes en el Ecuador es espeluznante. Por cada 100 muertes, se
condena apenas a un perpetrador”, concluye en su informe Phillip Alston,
experto de la ONU en ejecuciones extrajudiciales.
El funcionario extranjero
enumeró además un sin número de violaciones de derechos humanos en su informe:
muertes sin resolver en la frontera norte, casos de sicariatos, excesos
revelados por la Comisión de la Verdad, abuso en la calificación de crímenes
como ajuste de cuentas, debilidad en el programa de protección de testigos y
otros.
Todos estos resultados
generaron un debate sobre qué han hecho las organizaciones de Derechos Humanos
en los tres últimos años para denunciar esos casos. Pues no solo se revela la
necesidad de que el Gobierno debe aplicar cambios estructurales para cambiar
esa realidad, sino un debilitamiento de los grupos de Derechos Humanos, según
Rommel Jurado, abogado experto en DD.HH y docente de la Facultad
Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y de la Universidad Andina.
Explica que esto, en cierta
medida, ocurre porque muchos de los cuadros de las organizaciones ahora
trabajan en el Gobierno; y en otra medida porque toda la cooperación
internacional para cuestiones de DD.HH pasa ahora por el Ministerio de
Justicia.
Para Anaité Vargas, directora
de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH), es probable que exista un
debilitamiento, pero más que eso considera que los grupos no se han expuesto en
el escenario coyuntural y sobre todo ante los Medios de Comunicación como
refiere Jurado.
“Yo creo que todavía hay una
visión sesgada, aún se identifica a los defensores de DD.HH. como defensores de
delincuentes, y así sale ante la opinión pública. Pero cuando se habla de
derechos humanos se habla de muchos temas que aún no son identificados como
prioritarios, como el derecho a la Educación, a la salud, a la vivienda, entonces
se dice que no están actuando las organizaciones de Derechos Humanos,
pero hay un trabajo que podría ser menos público, pero que va por otros
procesos”, añade Vargas.
Lo que hay que tener claro,
señala Luis Ángel Saavedra, representante de la Fundación Regional de
Asesoría en Derechos humanos (Inredh), es la función principal de estas
organizaciones. “Lo que hacen son denuncias, investigaciones, informes, sacan a
la luz los casos que la ciudadanía viene a presentar a estos organismos. Estos
grupos no son cohercitivos, no son la Justicia, le corresponde a la Fiscalía
investigar y resolver esos casos”.