Segundo Calle A.
Los soñadores han sido los forjadores del progreso de la humanidad y sin sueños no habrían sido
posibles los avances tecnológicos,
descubrimientos, inventos y adelantos que nos permiten disfrutar hoy de una mejor calidad de vida.
Ahora bien, es importante aclarar que el hecho de ser conscientes de
nuestros sueños y deseos no nos
garantiza que los obtendremos. Pero quienes ni
siquiera se atreven a buscar claridad sobre lo que desean alcanzar,
pueden tener la seguridad que nunca lo conseguirán.
Tus sueños no sólo le proveen
dirección a tu vida, sino que te proporcionan
la disciplina y el carácter para
desarrollar los hábitos que te ayudaran a lograr tus metas y propósitos. Seas consciente o no
de ello, tus sueños son seguramente la razón másimportante por la cual dedicas gran parte de tu vida al
trabajo.
Walt Disney solía decir: “Todo
empieza con un sueño, suéñalo y podrás
lograrlo”. Si el sueño que escojas puede convertirse en realidad,
¿Por qué conformarse con sueños
pequeños y contentarse con poco cuando
la vida tiene tanto que ofrecer? Sueña en grande. Piensa
que si has podido alcanzar todas las metas que te has propuesto hasta ahora,
es posible que no te estés fijando metas suficientemente altas.
Todos tenemos sueños. Ellos son
la razón por la cual nos levantamos en la mañana y salimos a trabajar. Nuestros
sueños son, sin duda el combustible que mantiene ágil nuestro andar.
El problema es que a veces estamos tan
preocupados en sobrevivir que nos olvidamos
de vivir. Enfoca todo tu esfuerzo
en tus sueños. Toma al tiempo necesario para identificarlos con claridad
y escríbelos donde los puedas leer con frecuencia. Si no los tienes, o
si solo son un montón de ideas difusas
en tu mente, los resultados que obtengas
serán igualmente vagos.