
Desde las 10h45 de hoy arrancó el análisis, diálogo y debate sobre la
Ley de Educación a cargo de siete rectores de universidades públicas
del país.
Las universidades públicas del país consideraron a la Universidad de Cuenca como la anfitriona para el encuentro de rectores que se desarrolla hasta las 13h00 de hoy en el Consejo Universitario. El veto a la Ley de Educación Superior es debatido en una reunión informal con la presencia de los rectores de: la Universidad Central, Escuela Politécnica Nacional, Universidad de Cuenca, Escuela Politécnica del Ejército, Escuela Politécnica de Chimborazo y Universidad Técnica de Ambato. Adicionalmente se invitó a los rectores de la Universidad Técnica del Norte y de la Universidad Técnica de Loja.
Jaime Astudillo, rector de la Universidad de Cuenca, precisa que el veto a la Ley de Educación Superior debe tramitarse en la Asamblea Constituyente. Dice que no hay motivos para la zozobra y la angustia, sólo hay que debatir los contenidos.”No hay tal amenaza para las universidades públicas. No se trata de estar a favor o en contra de un partido de gobierno sino de una ley que beneficie a la universidad”, acota.
La unión no ha sido alterada
Astudillo precisa que la unión entre las universidades públicas y privadas no ha sido alterada. Se debe respetar las opiniones, posiciones, la integridad e identidad de cada universidad. La estrategia es hablar, discutir a fin de que triunfe la razón e inteligencia. “Los prejuicios y la falta de información llevan a protestas sin fundamento y a acciones violentas”, precisa.
Mañana en la capital se llevará a cabo la reunión de rectores convocada por las Escuelas Politécnicas Públicas. Luego de estos debates se propiciará reuniones de diálogo con las universidades privadas de Cuenca.
Un análisis al veto
Edgar Samaniego, Rector de la Universidad Central, dice que el veto a la ley tiene cosas buenas, malas y regulares. Entre las buenas felicita el hecho de profesionalizar a los docentes, el elevar su nivel pedagógico y científico.
Le preocupa el perder la titularidad y las categorías alcanzadas por los catedráticos tras 40 años de trabajo. No es fácil que en tan corto tiempo 600 profesores principales de la Universidad Central alcancen el título de PHD.
Para Samaniego es importante estudiar la ley, con toda la tranquilidad del caso, porque se generarán cambios importantes.
Dijo que prefiere no opinar del destino de la universidad privada, pero deja claro que la universidad es el espíritu del pueblo. (KLP)