El último accidente de tránsito que se dio en
Cotopaxi, de parte de la Cooperativa Turismo Oriental que viajaba desde
Cuenca-Quito, en donde murieron 38 personas y 12 continúan en casas
asistenciales del lugar, provocó una reacción inmediata de autoridades
relacionadas con el tránsito.
La primera reacción fue del jefe de tránsito a nivel
nacional, quien manifestó que la Cooperativa antes mencionada debería ser
suspendida hasta que todos los buses interprovinciales puedan ser revisados y
pasen los chequeos mecánicos.
Pero quisiéramos ser un poco más radicales, no solo
cuando suceden este tipo de accidentes debería haber los controles y no solo a
la empresa sino a todas las empresas que transportan personas para que cumplan
con los requisitos técnicos mecánicos y luego con las normas de seguridad del
transporte interprovincial.
Pues con el accidente surgió algunas debilidades que
se están detectando, por ejemplo el hecho que no se pudo verificar los nombres
de los viajantes porque el vehículo accidentado no contaba con la guía bien
estructurada y claro se suma al problema el hecho de que los transportes
interprovinciales van llenando y sobrellenando de pasajeros en el camino, los
mismos que no son mencionados en la hoja de ruta (guía), otro aspecto es que en
este caso no se mencionó que el vehículo tenía un chofer de reemplazo para
viajes largos o trayectos como el Cuenca-Quito.
El tema de las condiciones técnicas mecánicas como las
llantas que según el parte policial estaban llanas es decir sin labor, lo que
podría ser una causa para accidentes de tránsito, el cumplir el horario del
trayecto lo que apuraría al chofer para cumplir en el tiempo determinado la
ruta pertinente.
Son cosas que destapan los problemas de la
transportación interprovincial, que aunque los choferes digan que no existen
problemas ahora somos testigos de que en esta área del transporte hay
inconvenientes que las autoridades deben tomar en cuenta y buscar la solución a
los problemas que evidenciaron el último lamentable accidente que produjo la
muerte de las 38 personas.
La autoridad del transporte debe poner en marcha una
campaña que involucre este tipo de unidades y también las urbanas, pues nos
queda la duda de que muchas de ellas hayan ya cumplido su vida útil, y que con
triquiñuelas a lado se evaden este sistema de control que se ve que es
claramente vulnerable.
A los choferes y dueños de vehículos, que no
arriesguen sus vidas y las de los demás trabajando sin garantías y siendo fruto
de este mal sistema de trabajar por nada, buscar reivindicaciones que permitan
que el chofer tenga sus obligaciones pero también sus derechos y uno de ellos
es contar con el suficiente descanso para poder resistir al cansancio y
procurar evitar este tipo de accidentes.
Normativas y leyes que deben controlar a diario con la
finalidad de evitar accidentes que podían haberse evitado si los controles
fueran rigurosos.