
En la adolescencia Marco Martínez se vio obligado a dejar su tierra
natal para estudiar el colegio en la ciudad de Cuenca; Desde entonces
está ciudad lo ha acogido.
En la Universidad escogió la carrera de Arquitectura pero siempre estuvo presente la espinita del arte gracias a la influencia de su padre. Su padre fue un pintor aficionado.
En el año 90 abandona la Arquitectura para explorar su lado artístico. Desde entonces la pintura es su pasión. “La pintura es una forma de expresión de las personas. No interesa la corriente realista, figurativa, abstracta, etcétera, sino el resultado de la obra”, comenta el artista.
La primera exposición de Martínez fue en el 88 y fue colectiva en el Museo de Arte Moderno. Tras años de trabajo y trayectoria se ha ganado espacios expositivos individuales en Suiza, Francia, Estados Unidos, Colombia e Inglaterra.
Se considera un artista auto didácta que aprende de la investigación y experimentación. (KLP)