Salvador Pesántez
¡Efectivamente! No solo que se lanzó un libro periodístico y político, sino también con él la primera candidatura a la presidencia del Ecuador por celebrarse en 2014, año en el que estaremos distraídos más por los sucesos del mundial de fútbol en Brasil que por menudencias políticas, peor si estas llegan a ser un monólogo con resultados anticipados.
Guayaquil, Quito, Cuenca y Manta fueron escenarios escogidos por el presentador de televisión Carlos Vera R. para lanzar su libro “¡Nunca Mordaza! gobiernos – tv – empresarios”, obra que recoge testimonios periodísticos que autor realizó por casi 30 años especialmente en televisión, a los que se agregan artículos publicados en El Comercio”, sitio donde ahora tiene una columna semanal.
El lanzamiento del libro más allá de se ser un aporte a los anales del periodismo del país, fue la oportunidad para que el autor anuncie su ingreso a la política, si aspirar eslabones previos sino más bien directamente a la candidatura presidencial, con una oposición franca al presidente Correa, a quién no se cansa de tildarle dictador.
La presentación estuvo a cargo de Thalía Flores, columnista de Diario “Hoy”, quién ante la irrupción de elementos del Partido Comunista –PC– al auditorio del Colegio de Ingenieros comenzó expresando que “la palabra es de todos”, y que el debate caracterizar a la verdadera democracia. Que el autor del libro lo que hace es un alegato a la libertad, porque siempre estuvo en contra del poder cuando éste pretendió menguarlas.
Caros Vera subió al proscenio e invitó a los integrantes del PC a hacer uso de la palabra y con ello un ejercicio intelectual. Julio, el líder de los “rojos” aceptó y de manera serena dijo que no son pagados, verdes ni oportunistas, sino comunistas descubiertos con una larga trayectoria.
Luego el grupo se fue silenciosamente y comenzó el discurso del autor del libro, ahora político y auto candidato a la Presidencia. Convocó para el próximo año reunir firmas necesarias para la salida democrática de Correa. Si aquello no da resultado –acotó– habríamos alcanzado suficientes adeptos para no rehuir el reto a una candidatura presidencial.
Termino la cuartilla con un adagio popular que dice: “Un abogado pelea por sus errores, un médico entierra sus errores, un periodista publica sus errores” ¡Y basta!