Funcionarios del Ministerio de Salud Pública clausuraron, esta mañana, dos camales ubicados en la vía a Sayausí. Las revisiones se dieron por denuncias de ciudadanos afectados por los pestilentes olores y las plagas que acarrean este tipo de actividades.
En el primer camal, ubicado entre las calles Los Gladiolos y Los Cerezos; Roque Ordóñez, comisario de salud, constató que no se cumplían las más mínimas condiciones sanitarias. Los restos de animales permanecían esparcidos por el piso y en las jaulas de los chanchos se juntaba el excremento con el alimento. Allí mismo se procesaba el secado de cueros con el uso de sales, lo que producía fuertes olores por la descomposición. Moscas y ratas muertas se hallaron en el sitio. La carne de porcinos y vacunos era vendida, según Ordóñez, en los mercados de la ciudad de Cuenca.
Otro local revisado y que tampoco cumplía con las básicas normas de sanidad, también quedó clausurado, está ubicado en la avenida Ordóñez Lasso y Los Cerezos.
Las clausuras son temporales refirió el Comisario de Salud y para volver a funcionar deberán cumplir al menos con las normas sanitarias así no se presente los aspectos técnicos. (KFO)



