.Ayer se llevó a cabo la marcha de las Universidades, la cual a simple vista esta llenó las espectativas de los convocantes y claro para tristeza del gobierno.
Al gobierno le gusta las encuestas de carne y hueso y también le gusta medir fuerzas, ayer los universitarios, conformados por autoridades universitarias, profesores, trabajadores y claro está los estudiantes, demostraron al gobierno que aún y pese a todas las campañas de desprestigio en su contra, aún el pensamiento sigue siendo libre.
El llamado a la marcha se cumplió en la Capital, con algunos desmanes fruto de la represión de parte de la Policía Nacional, la Universidad del Ecuador hizo retumbar las calles de Quito, exigiendo que la Ley que se plantea sea estructurada con presencia de las Universidades y no solo de un grupo de funcionarios de tercera categoría que se creen los sabelotodo y que plantean aspectos dentro de la Ley que va en contra de la misma Constitución.
Ayer el gobierno nacional vio y escuchó el clamor de una juventud que está dispuesta a defender su casa de formación de forma convencida, con mucho respeto a la institución que le brinda conocimiento y formación y por su puesto reconociendo un compromiso con la Universidad, y no como algunos petulantes que fueron a realizar postgrados en el exterior se creen con la autoridad de desprestigiar a una Universidad, para tratar de convencer de los supuestos problemas de la Educación Superior.
Ahora que dirá el gobierno ante la gran marcha que llegó al palacio de Carondelet en donde en los últimos tiempos y en especial este gobierno no se veía una demostración masiva de descontento de parte de un grupo social importantísimo como es la Universidad, con epítetos a la altura de los Universitarios entre otras cosas exigieron formar parte de las comisiones de discusión de la Ley, respeto a la autonomía universitaria, y no van a permitir que el pensamiento libre sea controlado por este gobierno y en especial por el SENPLADES, organismo improvisado por este gobierno como ente de control de la Educación Superior.
Así están las cosas ayer quedó demostrado que las Universidades al igual que los indígenas y los maestros no están jugando ni tampoco quieren ser obstáculos en este proceso de cambio, lo que pretenden es ser parte de las estructuras de las leyes, las mismas que regirán sus respectivas áreas y que a los que les toca cumplir, lo más lógico es quienes las estructuren, según su experiencia y conocimientos de causa.
Esta demostración de unidad y protesta debe hacer pensar dos veces al gobierno, esperemos que no maneje el mismo discurso o mejor dicho el doble discurso, por un lado también está por el diálogo y por otro anda por allí y por allá desprestigiando a los grupos, ahora no tiene en sus manos argumentos que la marcha fue un fracaso, entonces que se dirá que lo que se pretenden es no ir al cambio, cuando de voces de los mismos universitarios está el espíritu de cambio de transformación, pero una transformación que no afecte las autonomías una transformación democrática no autocrática y dictatorial y menos aún trate de controlar o poner mordazas, por entes creados a última hora extendiendo más el aparato gubernamental, entonces vemos también aquí de un gobierno centralizador